MEMORIAS DE WALTER VASQUEZ MICHEL

 



Una década después de su publicación encontré en la oficina de un amigo un libro negro con la imagen de unas manos arrugadas titulado “Memorias”. El escrito pertenecía a Walter Vásquez Michel, ex militante de Falange Socialista Boliviana y del PS-1. Leí su introducción y me llamo mucho la atención el contenido que expresaba el libro: experiencia en la política boliviana. Con José Pablo Feinmann (1974) entendí que “revisar el pasado es una forma de militancia en la medida que contribuye a clarificar nuestra práctica presente”. Tal vez por eso, con tan solo leer las primeras páginas de Memorias vi su utilidad para entender las formas de hacer política a la boliviana.

Terminado el libro me entere que no hay ejemplares disponibles para la venta y que el préstamo realizado fue pura suerte. Es una de esas perlas formativas que todo interesado en la realidad boliviana tiene que leer y contrastar con todas las voces posibles, debido a las muchas interpelaciones que hace Vásquez a varios actores políticos vigentes. Pregunte a algunos de sus contemporáneos sobre la veracidad de las líneas escritas, muchos me contestaron que nadie lo había escrito mejor pero faltan algunas matizaciones sobre ciertos personajes y pasajes históricos.

No obstante, creo haber leído una obra sincera. En él se describen el pragmatismo, el oportunismo, la deslealtad, el cálculo, etc., como notas distintivas de la política boliviana de derechas e izquierdas. No creí refrendar ciertas preocupaciones, llegados a ellos por otros caminos pero al mismo tiempo que fue publicada esta obra: “en Bolivia no había partidos de izquierda leales a sus principios. Sin embargo hay hombres de izquierda consecuentes” (2010, p. 297)

La obra es rica en interpretaciones de varios pasajes históricos de Bolivia vistas desde la vida personal de Vásquez: comenzando en la conversión de la Falange Socialista Boliviana en instrumento de la oligarquía golpeada por la revolución del 52 hasta el efímero pero importante papel de Marcelo Quiroga Santa Cruz en la historia boliviana. Llena de anécdotas, descripciones y valoraciones de personalidades como Oscar Únzaga de la Vega, Víctor Paz Estenssoro, Hernán Siles Suazo, Rene Barrientos Ortuño, Alfredo Ovando, Lechín Oquendo, Jaime Paz Zamora, etc., Vásquez los expone demasiados humanos, imperfectos y erráticos. ¿Acaso no es eso lo que se valora más de una obra de este tipo?

Los pesares personales de Vásquez de tortura, exilio, persecución y pobreza, me recuerdan la advertencia que hacía a las nuevas generaciones el filósofo español Francisco Laporta: “hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos de nuestras sociedades, porque se puede hacer mucho daño a personas muy integras” (2019). La vida de Vásquez es un ejemplo de compromiso y superación de la represalia política.

Solo se puede hacer un reclamo a Vásquez. Desde su “Retorno a Bolivia” (Capítulo XXXVI) su compañero vida y de aventuras es completamente olvidado, no hay o no tiene un buen cierre de historia. Creo entender que haya querido respetar la privacidad del presente pero es el gran vacío que deja el relato y que tratas de cubrir especulando.

Referencias

Feinmann, J. P. (1974). El peronismo y la primacía de la política. Buenos Aires: Titivillus.

Laporta, F. (17-18 de octubre de 2019). Variaciones sobre un tema de Jorge Malem: malas personas, buenas autoridades.

Vásquez Michel, W. (2010). Memorias. La Paz.

 

 

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